Ir al contenido

Cómo funciona

Del número de bastidor a una decisión, en cuatro pasos.

Nada de magia y ningún «más de 100 bases de datos». Aquí está exactamente lo que pasa cuando pulsas Comprobar, incluido lo que no pasa.

Comprobar un vehículo

El procedimiento

Qué ocurre de verdad

  1. Paso 1 de 4

    Encuentras el número de bastidor

    El VIN, en español número de bastidor, es el código de 17 caracteres que el fabricante asigna según la norma ISO 3779. Identifica esa unidad concreta y, a diferencia de la matrícula, no cambia nunca: ni con el cambio de titularidad, ni con una nueva matriculación, ni con la exportación. Por eso es la forma correcta de preguntar por la historia de un coche.

    Un aviso que vale el precio del informe

    Si el número del parabrisas no coincide con el del permiso de circulación, para. No te hace falta un informe: te hace falta otro vendedor.

    Si solo tienes la matrícula puedes empezar por ahí, pero pasar de la matrícula al bastidor depende de las reglas de cada país y no está disponible en todas partes. Donde no podemos hacerlo te lo decimos al momento, en la página de búsqueda, antes de que pagues.

    Dónde está

    • En el permiso de circulación, apartado E. Es la referencia más fiable, y además es una prueba: si el vendedor no te enseña el permiso, ya tienes una información.

    • En la esquina inferior del parabrisas, del lado del conductor: una placa que se lee desde fuera, desde la calle.

    • En el montante de la puerta del conductor, en la etiqueta impresa junto a las presiones de los neumáticos.

    • Grabado en la carrocería: vano motor, torreta de la suspensión o bajo el revestimiento del suelo del lado del acompañante, según el fabricante.

    (1/4)
  2. Paso 2 de 4

    Consultamos las fuentes

    Primero descodificamos el bastidor en local, para sacar de ahí la identidad, el fabricante, el país de producción, la planta y el año modelo. Después salen en paralelo las consultas a las fuentes que cubren ese mercado y ese tipo de vehículo. Cada fuente tiene un tiempo máximo de respuesta: si lo supera, la sección se queda vacía y se marca como «Sin datos». No esperamos indefinidamente y no rellenamos el hueco con un valor plausible.

    Cruzamos, no apilamos

    Cuando dos fuentes dicen cosas distintas sobre el mismo hecho, la discrepancia es en sí misma un resultado. Un cuentakilómetros con 180.000 km en 2021 y con 120.000 km en 2023 no es un dato que falte: es una manipulación, y es exactamente lo que estás buscando.

    (2/4)

El procedimiento

El veredicto, y qué recibes

  1. Paso 3 de 4

    Calculamos el veredicto

    La puntuación parte de 100 y baja. Cada bajada tiene un nombre, un valor fijo y la sección de la que procede: ningún modelo opaco, ninguna puntuación propietaria. Si el total es 62, debajo tienes las líneas que explican dónde han ido a parar los 38 puntos que faltan, una por una.

    Y si las fuentes devuelven demasiado poco, no calculamos ninguna puntuación.

    (3/4)
  2. Paso 4 de 4

    Recibes el informe

    El informe se abre en el navegador, sección por sección, con el estado de cada una bien visible. Puedes descargarlo en PDF y llevarlo a la negociación, o mandarle el enlace al vendedor: es la mejor forma de usarlo, porque traslada la conversación de los relatos a los documentos. El enlace al informe está en la página de confirmación y en el correo, y sigue siendo válido 30 días: el PDF que descargas, en cambio, es tuyo y no caduca.

    (4/4)

La puntuación

Cómo sale un número de 0 a 100

La puntuación es una resta, no una predicción. Parte de 100 y cada problema encontrado quita un número exacto de puntos. Estas son las deducciones de verdad, con su valor real.

Cómo sale un número de 0 a 100
Qué hemos encontradoSecciónPuntos
Vehículo que consta como robadoRobo−60
Estado registral comprometido: desguazado, dado de baja o declarado no reparableEstado registral−40
Kilometraje manipuladoKilometraje−35
Carga o inmovilización que bloquea el cambio de titularidadCargas y embargos−30
Daño estructural registradoSiniestros y daños−25
Carga activa que no bloquea la ventaCargas y embargos−15
Siniestros menores registradosSiniestros y dañoshasta −15
Uso profesional: taxi, VTC, alquiler, autoescuelaUso profesional−12
Inspecciones técnicas no superadasInspecciones técnicashasta −12
Llamadas a revisión del fabricante todavía abiertasLlamadas a revisiónhasta −10
Inspección técnica caducadaInspecciones técnicas−8
Rebote entre concesionarios en poco tiempoTitulares−8
Kilometraje muy por encima de la media para la edadKilometraje−6
Cinco titulares o másTitulares−5
Vehículo importadoImportación y exportación−4

Cómo se lee el total

  • 85 – 100Excelente

    Ninguna anomalía relevante en las fuentes que hemos conseguido consultar.

  • 70 – 84Bueno

    Algo que aclarar con el vendedor, nada que deba hacerte renunciar.

  • 50 – 69Aceptable

    Hay problemas que afectan al precio. Ve a negociar con el informe en la mano.

  • 0 – 49Crítico

    Al menos un problema grave. Hace falta una respuesta convincente antes de firmar nada.

  • n/dSin valorar

    No tenemos datos suficientes para dar un número que signifique algo.

La importación no es un defecto en sí, y de hecho pesa poquísimo. Resta algún punto porque en los vehículos importados la tasa de manipulación del cuentakilómetros está documentada como más alta, así que baja la confianza en el resto del informe.

Cuándo nos negamos a dar una puntuación

Si se ha rellenado menos del 40% de las secciones, o si menos de 2 de las cinco secciones básicas —kilometraje, daños, cargas, robo, titulares— contienen datos reales, el informe devuelve «Sin valorar» en lugar de un número.

Un 92 construido sobre tres informaciones no es una buena puntuación: es una puntuación sin significado, y te haría comprar con una tranquilidad que la situación no merece. Preferimos decirte que no lo sabemos.

Las fuentes

De dónde salen los datos

No publicamos el número de bases de datos que consultamos, porque es la métrica más fácil de inflar del sector y es exactamente por eso que la usa todo el mundo. Publicamos, en cambio, los tipos de fuente y los límites de cada uno.

  • Registros nacionales de matriculación

    Quién es el titular del vehículo, desde cuándo y con cuántos cambios. En Italia la referencia es el Pubblico Registro Automobilistico (PRA), accesible a través de canales autorizados.

  • Registros de cargas y embargos

    Hipotecas, contratos de leasing, inmovilizaciones administrativas. Es la información que decide si el cambio de titularidad es materialmente posible o no.

  • Autoridades de inspección técnica periódica

    Resultados de las inspecciones y kilometraje anotado en cada una. En algunos países —Alemania, Países Bajos, Reino Unido— son la mejor serie histórica de kilometraje que existe.

  • Aseguradoras, peritos y talleres de reparación

    Siniestros declarados, peritajes, vehículos declarados siniestro total económico o no reparables.

  • Bases de datos de vehículos robados

    Denuncias de robo activas, nacionales y transfronterizas.

  • Fabricantes y autoridades de seguridad

    Campañas de revisión abiertas para un número de bastidor concreto, y no solo para el modelo.

  • Subastas, portales de anuncios y desguaces

    Anuncios antiguos, fotografías, kilometrajes declarados en la venta, vehículos que han pasado por un centro de desguace.

La cobertura no es uniforme, y no fingimos lo contrario

Depende del país. Los datos de inspección alemanes y neerlandeses son ricos y regulares; en otros sitios son fragmentarios o sencillamente no accesibles por vía comercial. Depende también de las reglas: algunos registros son públicos y otros están abiertos solo a operadores autorizados y exigen un contrato que se firma país por país.

Y depende de cada vehículo. Un coche que ha atravesado tres países y cinco titulares deja muchos más rastros que uno guardado quince años en el mismo garaje. Paradójicamente, el informe más pobre suele ser el del coche con la historia más tranquila.

Por eso la vista previa gratuita te muestra la cobertura real antes del pago, y por eso cada sección del informe lleva consigo el estado de su propia fuente.

Hoy, para un vehículo matriculado en Italia, 6 de las 19 secciones tienen al menos una fuente activa; para las otras 13 todavía no existe una fuente que podamos consultar, y el informe las marca como «Sin datos».

Ver la cobertura real de tu bastidor

Los límites

Qué no puede decirte un informe

Esta sección existe porque el sector tiene un problema de expectativas, y las expectativas equivocadas las crea quien vende. Esto es lo que no vas a encontrar en ningún informe, ni en el nuestro ni en el de nadie.

  • El estado mecánico actual

    No sabemos si el embrague está al final de su vida, si el motor consume aceite, si el turbo silba o si el cambio automático da tirones. Ningún archivo lo sabe: eso solo se descubre subiendo el coche a un elevador.

  • La calidad de las reparaciones

    Podemos decirte que hubo un siniestro y lo grave que fue. No podemos decirte si se reparó como es debido en un taller autorizado o si se recompuso con masilla y pintura.

  • Lo que nunca se declaró

    Un accidente reparado en efectivo en un taller de chapa, sin seguro y sin peritaje, no existe en ningún archivo. Es el límite estructural de este producto, y vale para cualquiera que lo venda.

  • Los kilómetros quitados antes del primer registro

    Reconstruimos el historial a partir de las lecturas que realmente se registraron. Si un cuentakilómetros se manipuló antes de que nadie anotara su valor, no existe nada con lo que compararlo.

  • Si el vendedor es honrado

    El informe describe el vehículo, no a la persona. Dicho esto, un vendedor que reacciona mal a la simple petición del número de bastidor ya te está diciendo algo.

  • Qué se va a romper

    No hacemos previsiones de fiabilidad y no las vas a encontrar en ningún punto del informe. Quien las vende está vendiendo una estadística de modelo disfrazada de previsión sobre tu unidad.

Cómo usarlo bien

Un informe sirve para decidir si merece la pena ir a ver ese coche, qué preguntas hacerle al vendedor y sobre qué negociar. No sustituye la prueba en carretera ni la revisión de un mecánico antes de firmar: sirve para saber si esa revisión vale el dinero y el tiempo que cuesta.

Pruébalo con un vehículo real

Introduce un número de bastidor: la vista previa es gratuita y te dice qué podemos encontrar antes de que gastes un euro.